Con este proyecto se pretende ofrecer trasteros en alquiler con valor añadido.
La mayoría de trasteros se realizan a partir de módulos metálicos estándar.
En este caso, se quería ofrecer una pared sólida a la que poder atornillar estanterías para asegurar su estabilidad, así como una zona de lavado en la que poder limpiar tablas de surf o bicicletas antes de guardarlas en el trastero.
A mayores, para poder aprovechar la gran altura del local, se plantearon unos pequeños altillos de menor capacidad para guardar enseres pequeños, libros, etc. a los que se accede desde una plataforma móvil.
El resultado permitió optimizar el volumen del local, pudiendo ofrecer trasteros con diferentes capacidades que se puedan adaptar según las necesidades de almacenamiento.
Además es autogestionable con código de acceso en el exterior y candado personal para cada puerta. Por supuesto, consta de vigilancia 24 horas.
El resultado es un espacio agradable y sólido donde poder guardar todas aquellas cosas que no tienen cabida en otro lugar de tu casa.