PROYECTO OSEIRO
SORPRESAS, NO PROBLEMAS

Descripción del proyecto

El encargo de este proyecto resultó todo un reto desde el inicio. Con un presupuesto ajustado, se solicitaron varios cambios para actualizar la vivienda. Se empezó por los cambios esenciales: renovación de instalaciones, añadir calefacción a la vivienda, sustituir las ventanas y cambiar una cubierta con contenido de amianto.

A mayores, se trató de incluir en la medida de lo posible las nuevas necesidades de la clienta aportando valor añadido a la casa.

Por una parte, adosada a la parte trasera existe un cobertizo que antiguamente se destinaba a guardar animales pero que estaba en desuso, además de una gran finca llena de frutales. Para poder acceder a estas zonas había que salir a la calle dando un pequeño rodeo a la vivienda. En la intervención se planteó conectar directamente los diferentes espacios para poder generar unos recorridos más orgánicos y directos sin tener que salir a la acera de la calle. Esto implicó abrir huecos en muros de piedra de 60 cm de espesor. Un trabajo exclusivo para profesionales de la cantería.

Otra de las peticiones era dejar al descubierto la piedra original de la casa en el interior de algunas estancias para poner a la vista el valor original de la edificación en la que ya se habían superpuesto múltiples capas. 

Entre aumentar la superficie de algunas ventanas y revelar la piedra, la casa nos dio gratas sorpresas y pudimos leer mejor su historia. En la cocina, que anteriormente estaba totalmente cubierta de azulejo, se descubrieron dos piedras talladas a ambos lados de la ventana que da al jardín. Estas piedras dejaban espacio para colocar «senllas» (unos recipientes que antiguamente se utilizaban para almacenar agua). Ante tal descubrimiento, esta ventana que se pensaba hacer más grande, se mantuvo así para poder conservar su valor original.

Por otra parte, el salón de la casa se conectó con ese cobertizo de animales que pasó a ser una pequeña sala de cine informal y que se abre a su vez a la huerta de frutales, pasando a ser una extensión más de la casa. (¡Oculto en el interior de uno de los muros se descubrió un antigua letrina!).

En el cobertizo se instaló un pequeño aseo para dar servicio a toda esta área. Nada que ver con el que nos habíamos encontrado tapiado. También se aprovechó para colocar la sala de calderas y lavandería.

A mayores se modificó por completo uno de los baños conservando una estética retro y se actualizó la cocina.

Este tipo de proyectos son los que más me emocionan. Desde la investigación previa puedes hacer muchas conjeturas, pero siempre aparecen sorpresas. La habilidad está en aprovecharlas, saber encajarlas dentro del proyecto y que parezca que siempre han estado ahí.

Este proyecto ha permitido resaltar las virtudes de la vivienda a la vez que se implementó un uso y materiales actualizados.

Antes

Durante

Después

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